Conociendo a Nerea Torreño

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Como os prometí la semana pasada, os traigo a una artista que pinta muy bien. Si habéis adivinado el chiste malo, sí, os traigo a una pintora.

El nombre de esta maravillosa pintora es Nerea Torreño Bachiller. Tiene 21 años, vive en Arroyo de la Luz, un pueblo de Cáceres, y estudia Bellas Artes en la Universidad de Salamanca.

Desde su niñez ya sentía la pasión por el dibujo y la pintura, era muy curiosa y se interesaba por cualquier cuadro que veía tanto en museos como en los libros de texto. El primer pintor que consiguió impresionarla fue Edgar Degas, conocido por pintar bailarinas “Me quedaba embobada viendo obras suyas y en los libros de clase cuando aparecía algún cuadro me quedaba embobada viéndolos”.

Con 9 años comenzó a asistir a clases de pintura donde pudo ampliar su conocimiento sobre ese mundo, las herramientas y las distintas técnicas. Con 13 años cambió la pintura por el deporte, pensando que esta no tendría ningun futuro, para ella era prácticamente un hobbie. “Yo desde pequeña quería ser veterinaria, nunca se me había pasado por la cabeza el ser artista”. Nerea pensaba continuamente en los comentarios despectivos hechos siempre hacia los artistas (“no tienen futuro”, “no tienen dinero” o el típico “viven debajo de un puente”). Sin embargo, a medida que pasaban los años nuestra pintora se dio cuenta de que las ciencias no estaban hechas para ella.

Con 15 años, decidió mostrar su talento al mundo y comenzó a enseñar sus dibujos por Instagram. En seguida se dio cuenta de que a la gente le gustaban. Hoy en día cuenta con dos mil seguidores en su cuenta principal, aunque tiene una creada exclusivamente para exponer su arte

En primero de bachillerato una profesora, que era consciente del talento de Nerea, le hizo plantearse estudiar el bachillerato de modalidad artística, en lugar del científico. Se dio cuenta de que quizá su futuro estaba ahí, pero sus padres no se lo permitieron, dado que le quedaba solo un año para acabar pensaron que lo mejor para ella era seguir. “Fueron los dos peores años de mi vida, aunque mis padres siempre me apoyaron con el cambio de carrera, en ese momento pensaron que lo mejor para mí era eso”, afirma la pintora. Aunque no todo fue malo, ya terminado 2º de bachillerato Nerea era plenamente consciente de que su futuro no estaba en una clínica veterinaria, sino frente a un caballete. Tenía tantas ganas de poder estudiar Bellas Artes que en selectividad escogió todas las asignaturascorrespondientes, las específicas de ciencias y, además, la asignatura de dibujo, que no había cursado nunca. Además de estudiar por las mañanas, por las tardes volvió a las clases de pintura para poder pasar el examen con un buen resultado. Acabó siendo una de las notas más altas en la asignatura de dibujo, una prueba, sin lugar a duda, de su gran talento.

En la actualidad cursa Bellas Artes en la Universidad de Salamanca. Nerea es una artista con muchas ganas de aprender y siente que necesita esa formación para poder explotar del todo su don natural. “Empecé como autodidacta y al final, gracias a la carrera de Bellas Artes me he encontrado, sé que sola no hubiera podido”.

Inició la carrera dibujando principalmente ilustraciones surrealistas, aunque en segundo de carrera descubrió que su pasión es la pintura clásica gracias a un trabajo de clase en el que copió el cuadro de “Diana la cazadora” de Pedro Pablo Rubens. “Hacer ese cuadro fue como un despertar, me di cuenta de que quería realizar ese tipo de pintura”. A pesar de las dificultades que sufrió en los cursos posteriores, volvió a creer en sí misma gracias a un profesor que le animó a seguir su estilo, Nerea sufrió la duda que tienen la mayoría de todos los artistas, no sabía si su arte debía gustar a los demás o únicamente a ella. “Fue él el que me convenció de que lo que hiciera debía gustarme a mí y no al resto”.

Hoy en día tiene claro que es una artista figurativa, se dedica al realismo y sus influencias son principalmente de artistas barrocos o neoclásicos. Entre sus referentes se encuentran Velázquez, Rembrandt, Girodet, Jacques-Louis David y Durero, entre otros; pero sobre todo siente una gran admiración hacia Rubens.

Nuestra artista es una “loca” de todo lo clásico, por eso afirma que la arquitectura de la parte antigua de Cáceres es una de sus inspiraciones. Además, no faltan artistas extremeños entre su repertorio de favoritos, por ejemplo Zurbarán o Luis de Morales. “En mi pueblo tenemos un retablo de Luis de Morales y no sabía lo famoso que era hasta que lo vi en la galería Uffici en Florencia”. Este año iba a presentar su obra a un concurso de su facultad en el que las obras de los ganadores son expuestas en el Domus Artium 2002 (DA2; museo de arte contemporáneo de Salamanca), aunque el coronavirus ha trastocado sus planes; a pesar de todo tiene por seguro que el año que viene se presentará pisando fuerte.

Nerea tiene ganas de comerse el mundo con su pintura, tiene planes de futuro que por ahora quiere que la lleven a Valencia a estudiar restauración. Al final de este artículo os dejo las redes de Nerea Torreño para que podáis ver el precioso don con el que ha nacido. Desde luego, algo que está muy claro es que nuestra artista de esta semana tiene un gran futuro.

Si queréis ver más de las obras de Nerea:

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