Descubriendo la Cueva de Maltravieso

Comparte esta entrada en tus redes sociales
Share on Facebook
Facebook
Tweet about this on Twitter
Twitter

Hablamos con José Julio García Arranz (Profesor Titular de la Universidad de Extremadura en el Área de Historia del Arte. Sus líneas de investigación se centran en la Iconografía y Emblemática de la Edad Moderna y el patrimonio histórico-artístico de Extremadura, con especial atención a su arte rupestre prehistórico).

La Cueva de Maltravieso, ubicada en la localidad de Cáceres, conserva uno de los registros de pinturas rupestres más importantes de la Península Ibérica. Lo que pocos conocen, es que su hallazgo en 1951 fue producto de un accidente. Durante la actividad de una cantera de extracción de roca caliza en la zona, se produjo una gran explosión, dando lugar a uno de los descubrimientos más importantes para la ciudad de Cáceres. En el yacimiento se hallaron restos óseos. Cabe destacar: cuatro cráneos humanos, huesos mandibulares, pelvis y diversos huesos largos. Así como restos de animales extintos. Del mismo modo, se pudo documentar la presencia de útiles domésticos, restos cerámicos y vasos con decoración incisa mediante líneas paralelas. Pero lo más destacable es su registro de pinturas rupestres. El profesor de Historia del Arte José Julio García Arranz ha colaborado junto con otros especialistas, encabezados por el arqueólogo Hipólito Collado, en estudios realizados en el interior de la cueva.

Su conocimiento y opinión sobre la importancia de la Cueva de Maltravieso se reflejan en la siguiente entrevista, realzando la importancia que este lugar tiene para la población cacereña. En ella se recogen diversos extractos del cambio de impresiones mucho más amplio que tuvo lugar en conversación telefónica.

  Se han encontrado restos humanos, pero destaca la ausencia de útiles de cobre, bronce o hierro. Circunstancia que dificulta establecer una cronología más detallada. ¿A qué se debe la ausencia de metales entre los restos?

La cueva resultó saqueada prácticamente desde el momento de su descubrimiento. Los curiosos entraban y se llevaban todo cuanto encontraban en su interior. Todo lo que se conserva hoy en el Museo de Cáceres es en buena parte gracias al empeño del entonces Director Carlos Callejo, descubridor de las primeras pinturas rupestres de la cueva, es quien se encargó de ir prácticamente puerta por puerta recuperando todos los restos expoliados. Parece que todos los restos materiales conocidos corresponden a enterramientos, operados en distintos momentos de la Prehistoria reciente, en el interior de la cavidad. Entre los restos metálicos conservados cabe destacar una punta de lanza de la Edad del Bronce, pero no sabemos si en la cueva se depositaron otros materiales de estas características.

No podemos dejar de lado la importancia de las pinturas rupestres; las cuales se hallan en las cavidades de la cueva donde encontramos: representaciones puntiformes, elementos lineales, zoomorfos(cérvidoscápridos y  un bóvido) y lo más destacable la representación de manos, las cuales se caracterizan por la ausencia del dedo meñique.

Usted ha podido visitar la cueva; ¿Cuál es su análisis desde el punto de vista artístico? ¿Son importantes estas pinturas para el conocimiento dentro del ámbito de la prehistoria y el arte?

 La cueva de Maltravieso es un yacimiento de la máxima importancia por muy diversas razones. En primer lugar, por su contenido artístico de época paleolítica. Encontramos en su interior representaciones parciales de animales, tanto grabadas como pintadas; también aparecen ideomorfos (denominación que reciben los signos) los cuales no tienen relación con cosas reales. Entre ellos diferenciamos alineaciones de puntos, grupos de trazos y triángulos entre otros signos abstractos. También aparecen representadas numerosas manos en negativo. La cueva de Maltravieso es ahora mismo uno de los enclaves paleolíticos con un mayor número de improntas de manos de la Península Ibérica, solamente superada por la Cueva del Castillo en Cantabria. Pero su importancia y presencia internacional se ha incrementado exponencialmente a partir de las dataciones por uranio-torio, que se efectuaron hace un par de años, y que establecieron su cronología de dos de sus manos en más de 67.000 años de antigüedad. Si bien únicamente se trata del análisis de dos de sus improntas, de manera que resulta difícil aventurar la cronología de las restantes. Estas primeras pinturas a la vista del rango cronológico indicado, serían obra de Neandertales. Otro factor de importancia del lugar es el geográfico. Reside en el hecho de ser junto con la Cueva del Escoural (Montemor-o-Novo, Portugal) uno de los pocos yacimientos con arte rupestre en el suroccidental de la península. Esto se debe a estar ubicada en una de las pocas zonas calcáreas importantes, donde pueden encontrarse por tanto cavidades existentes en el área suroccidental peninsular, donde predominan los materiales silíceos.

La cueva de Maltravieso destaca indudablemente por la representación de manos en negativo. ¿Cómo se realizaba este proceso?

Una de las teorías es la introducción en la boca un colorante y a continuación se proyecta con la misma sobre la mano dispuesta en la pared; pero más probablemente, se empleaba una especie de primitivo aerógrafo. Utilizando un recipiente con pigmento mezclado con un líquido aglutinante, en el cual se introducía una caña hueca por la que ascendía el líquido por capilaridad;[1] de modo que se soplaba con otra cánula[2] en la parte superior de la misma, proyectando así el colorante pulverizado. El color rojo de las improntas era elaborado con óxido de hierro (triturado fino) junto con un aglutinante graso (procedente de grasa animal o vegetal). Una singularidad de algunas manos es su  técnica mixta, al emplearse color blanco para el interior de algunas improntas, elaborado con cuarzo o calcita.

¿Porque la ausencia del dedo meñique?

Existen teorías diversas; se habla, por una parte, de un elemento comunitario, es decir, una seña de identidad colectiva. Se pensó durante un tiempo que el dedo había sido pintado y luego borrado, pero las más recientes investigaciones lo han desmentido al demostrarse que el dedo se plegaba antes de la impresión. Otra hipótesis es que se trata de un sistema de información. Puede significar algún tipo de información representar la mano sin el dedo en combinación con otros signos a los que las manos se encuentran asociadas. Las manos son de dimensiones generalmente pequeñas, posiblemente de mujeres o de jóvenes, lo cual puede indicar que constituyen el testimonio de la realización de ceremonias de iniciación realizadas en su interior. La direccionalidad es diversa y recurrentemente situadas a media altura, si bien también es posible encontrarlas en rincones menos visibles o en sitios totalmente recónditos. Las famosas manos de más de 67.000 años de antigüedad, por ejemplo, están en la superficie inferior de una roca saliente, relativamente escondidas a posibles visitantes. Son difícilmente visibles.

El hallazgo de las primeras pinturas rupestres en el yacimiento se fecha a finales de 1956, atribuyendo su descubrimiento a Carlos Callejo Serrano. En un principio se establece su cronología en el marco del Paleolítico Superior, sobre 40.000-30.000 a.C. Este descubrimiento despierta un gran interés internacional, así en 1959,  Carlos Callejo y Martín Almagro realizan un nuevo estudio de la cueva, como resultado del estudio descubrieron nuevos restos óseos y pinturas.

 La cueva atraía la atención de expertos. Hoy en día, ¿Maltravieso despierta el mismo interés?

Inicialmente, tras el descubrimiento de las pinturas, su descubridor, Carlos Callejo trató por todos los medios a su alcance (publicaciones, participación en congresos especializados) llamar la atención de los especialistas sobre su autenticidad. En un principio había bastante escepticismo al respecto entre los académicos, al ser una zona en la que hasta la fecha no había aparecido arte rupestre. Sin embargo, a partir de un Congreso Nacional de Arqueología celebrado en Cáceres, creo recordar que a inicios de los años 60, reconocidos especialistas como Martín Almagro o Francisco Jordá pudieron visitarla y autentificarla. Desde entonces el interés despertado por la cueva en el ámbito cacereño ha sido muy variable. Para su conocimiento me remito a la magnífica y amplia monografía que Alfonso Callejo, hijo del descubridor de la cavidad, acaba de publicar sobre este particular y que está a la espera de presentación pública por las circunstancias sanitarias actuales.

En 1963 la Cueva de Maltravieso es declarada Monumento Histórico Artístico. Las excavaciones prosiguieron, no se establecieron las medidas necesarias para su conservación y como consecuencia hubo derrumbamientos, lo que produjo la pérdida de varios paneles de arte rupestre.

Décadas más tarde, en 1985, se declara al yacimiento Bien de Interés Cultural tras la aprobación de la Ley 16/1985 de 25 de junio del Patrimonio Histórico Español. Se realizaron proyectos para acondicionar el lugar, con el fin de facilitar las visitas. Pero por lo general, desde su descubrimiento, la conservación de la cueva no ha sido la idónea.

Un importante número de pinturas se han perdido. ¿Cómo podemos calcular esa pérdida?

La destrucción inicial de la cavidad y preparación para las visitas públicas, hicieron que se perdieran unos 20 metros de galerías previas a la actual entrada; en las que no sabemos si había o no arte rupestre. Las catas que se hicieron para conocer si en esta galería hubo presencia de restos arqueológicos, dieron resultados negativos. Recuerdo que a finales de los años 80 el sistema de visitas consistía en llegar a la cueva, donde había unos guías (no cualificados) que por 25 pesetas te permitían acceder al interior y te indicaban con linternas  donde se encontraban las manos conservadas. A pesar de que posteriormente se regularon de manera más controlada y eficaz, las visitas que solo podían llevarse a cabo tras la correspondiente petición oficial y justificada a la Junta de Extremadura. El mal ya estaba hecho, la cueva se había convertido con el paso de los años en un vertedero, disminuyendo drásticamente las condiciones de humedad en el interior y acelerando el deterioro de las pinturas. Hacer una carretera muy próxima en paralelo también ha perjudicado bastante, pues en verano debido al tránsito de vehículos se alcanza altas temperaturas. Por otra parte también ha afectado mucho la construcción incontrolada en los años 70 de bloques de edificios en la zona del calerizo, alguno muy próximo a la ubicación de la cueva dio lugar a la filtración de escombros al interior del yacimiento. Será ya en la década de los noventa cuando se realice, con ocasión de una revisión sistemática de las grafías del lugar, una limpieza intensiva de los escombros y basura acumulada, motivado por un proyecto de recuperación impulsado por la Junta de Extremadura previo a la creación del Centro de Interpretación.

Hoy en día, ¿existe una concienciación sobre conservar este patrimonio cultural?

En un primer momento, como ya dije antes, vinieron numerosos arqueólogos para certificar la autenticidad de las pinturas. Pero por desgracia, a pesar de la importancia del lugar, Cáceres ha vivido de espaldas a su cueva; muy probablemente debido a las dificultades tradicionales para su visita. De modo que no se valora lo que no se conoce, hasta donde yo sé, el interés que ha despertado Maltravieso en fechas recientes procede fundamentalmente de la polémica en torno a la suspensión de la realización de intervenciones arqueológicas en su interior por razones de conservación de las grafías rupestres y sobre todo, a las también ya comentadas recientes dataciones de dos de sus manos. De modo que, a la vista de los resultados obtenidos, ambas improntas constituyen hoy por hoy las pinturas rupestres datadas más antiguas del mundo. Sin embargo, a pesar de todo esto, sigue siendo necesaria una campaña de divulgación sobre la importancia del yacimiento, de cara fundamentalmente a los habitantes de Cáceres, que siguen sin ser conscientes de la enorme relevancia de este enclave conservado singularmente en el interior de su casco urbano.

En 1999 se creó el Centro de interpretación de la cueva de Maltravieso, el cual ha sido remodelado recientemente.

¿Cuál es su opinión sobre el Centro de Interpretación? ¿Ofrece la suficiente información? ¿Recomendaría su visita?

La iniciativa del primer centro de interpretación resultó muy meritoria. Sin embargo, el número de visitantes no respondió a las expectativas puestas en esta instalación. Sin duda, su principal problema radica en que se encuentra fuera del centro histórico de Cáceres; bastante aislado de los circuitos turísticos principales de la ciudad, de modo que, solo acudían excursiones esporádicas organizadas por algún colegio o instituto. Al no poder visitar la cueva no despertaba tanto interés. En la actualidad las instalaciones se han modernizado y actualizado, y presenta un mayor potencial como centro de atracción turística gracias a sus nuevos recursos didácticos: se proyecta un video informativo, se utilizan gafas 3D y se dispone de una más cuidada recreación del interior de la cueva, además de una panelería más atractiva. Veremos si estos cambios se traducen en una mayor afluencia al lugar, pues sus contenidos lo merecen.

A partir del año 2019 se ha vuelto a poner en marcha un sistema de visitas para el público. Se permite de nuevo el acceso de un grupo pequeño de personas acompañado por un guía con  previa solicitud en la página del Museo de Cáceres (Junta de Extremadura). Existe desde hace bastante tiempo un dilema moral sobre excavar la cueva para encontrar nuevos hallazgos o protegerla para evitar perder lo que todavía se conserva.

¿Cree que hay los medios necesarios para poder desempeñar una excavación sin poner en riesgo de pérdida las pinturas rupestres existentes?

La Junta de Extremadura, tras solicitar los preceptivos informes del Instituto del Patrimonio Histórico y hacer los oportunos estudios de seguimiento, decidió hace algunos años suspender provisionalmente en Maltravieso las excavaciones, que el equipo de investigadores de Primeros Pobladores de Extremadura desarrollaba tanto en su interior, como en otras cavidades del Calerizo cacereño, pues resultaba evidente el efecto nocivo que se estaba produciendo sobre las representaciones pintadas (sobre todo por su efecto en las condiciones ambientales internas idóneas para la preservación de arte). A través de la información proporcionada por Hipólito Collado (Jefe de Arqueología de la Junta de Extremadura) tenemos constancia de que en el interior de la cueva, se han dispuesto diversos instrumentos o unidades de control de medidas para llevar a cabo el adecuado seguimiento de las condiciones del interior: temperatura, humedad, niveles de gas Radón… Datos que en el momento actual se están analizando. Es prematuro determinar si por el momento resulta posible llevar a cabo nuevas intervenciones arqueológicas en su interior, aunque sea con una entrada más reducida y permaneciendo en el interior un periodo inferior de tiempo; no obstante hasta que la cueva no recupere en la medida de lo posible su equilibrio original, y a la vista de los resultados del seguimiento científico que se está llevando a cabo, no parece que este tipo de acciones resulten convenientes por el momento. Las pinturas rupestres están pintadas sobre una capa calcárea fina, y si esta se seca y craquela, se podrían desprender y perder irremediablemente. Debemos seguir esperando y emplear las visitas controladas que se llevan a cabo en la actualidad para comprobar hasta qué punto estas incursiones alteran o no y en qué grado, el proceso de recuperación que se viene produciendo desde su cierre total, con el fin de poder planificar de la mejor manera posible la futura actividad en la cavidad.

Es de vital importancia tomar en consideración que la Cueva de Maltravieso es un bien cultural que pertenece a toda la población cacereña. Como bien ha mencionado antes José Julio García Arranz “Cáceres ha vivido de espaldas”, la población no es consciente de la riqueza patrimonial que alberga este enclave. La mayoría de la gente conoce la Cueva de Maltravieso como un bonito recinto donde hay bancos para sentarse y pasar el rato. En el caso de los más jóvenes, un lugar donde poder hacer pellas debido a su proximidad a varios institutos. Yo mismamente he pasado numerosas horas libres en el recinto, en mi caso, llegué a pensar porqué la gente no daba importancia a la cueva y esta pasaba desapercibida,  quizás esa sea la razón de este artículo. Puede ser falta de información o de interés, pero no es tarde para remediar la situación, la Cueva de Maltravieso es algo nuestro con lo que poder identificarnos, es tarea de todos conservar este yacimiento y dotarlo del valor y la importancia que se merece.

Entrevista realizada por: F. Darío Mena Casares


[1]Fenómeno por el cual la superficie de un líquido en contacto con un sólido se eleva o desciende según aquel moje o no a este.

[2] Caña pequeña.